domingo 11 de octubre de 2009

EL ENIGMA QUE NOS QUEREMOS INVENTAR

Apolinario Chile Pixtun está cansado de que lo bombardeen con preguntas acerca del 21 de diciembre de 2012, cuando supuestamente “se acaba” el calendario maya. Después de todo, no será el fin del mundo. ¿O sí? Para nada, dice el anciano indígena maya. “Estuve en Inglaterra el año pasado y me tenían aburrido con esta historia”, subrayó.


   Seguramente las cosas van a empeorar. El mes que viene se estrena la película de Hollywood “2012”, en la que hay terremotos, lluvias de meteoros y un tsunami que hace caer un avión en la Casa Blanca.

   En la Universidad de Cornell, Ann Martin, quien maneja el portal “¿Curioso? Pregúntele a un astrónomo”, dice que mucha gente está asustada. “Lamentablemente estamos recibiendo correos electrónicos de chicos de cuarto grado que dicen que son demasiado jóvenes para morir. Una mujer decía que sufría pensando que no vería crecer a sus dos hijos”.


   Chile Pixtun, quien es guatemalteco, dice que las teorías del Día del Juicio Final surgieron en Occidente y que los mayas jamás hablaron del tema.


   En esa fecha concluye un período importante para los mayas y algunas personas comprobaron que en 2012 habrá una serie de alineaciones astronómicas infrecuentes, incluida una que ocurre cada 25.800 años. Sin embargo, la mayoría de los arqueólogos, astrónomos y mayas coinciden en que lo único que sucederá es una lluvia de teorías filosóficas de la Nueva Era, astronomía pop y rumores apocalípticos en la internet.


   También habrá programas de televisión especiales, como uno de History Channel que mezcla “predicciones” de Nostradamus y de los mayas y hace la siguiente pregunta: “¿Es 2012 el año en que el reloj cósmico finalmente llega a la hora cero, con cero esperanza y cero días por delante?”.


   Es todo bastante parecido a otros pronósticos agoreros de los últimos tiempos, como la Convergencia Armónica de 1987, el Efecto Júpiter y el “Planeta X”, pero esta vez el argumento tiene un cierto sustento arqueológico.


   Como el Monumento Seis.


   Se trata de una tablilla de piedra hallada en una ruina perdida del sur de México que casi no sobrevive, pues el sitio había sido pavimentado y partes de la tablilla habían sido robadas.


   Lo notable de la tablilla es que aparece el año equivalente a 2012. La inscripción describe algo que supuestamente va a ocurrir ese año que involucra a Bolon Yokte, un misterioso dios maya asociado con la guerra y la creación.


   En un giro típico de una película de Indiana Jones, sin embargo, la erosión y una fisura en un extremo de la piedra hacen que el pasaje resulte casi ilegible.

“Bajará del cielo”. El arqueólogo Guillermo Bernal, de la Universidad Nacional Autónoma de México, cree que lo que dice allí es que “bajará del cielo”.


   ¿Espeluznante? Tal vez, pero Bernal hace notar que hay otras inscripciones mayas donde aparecen fechas posteriores a 2012, incluida una que alude a lo que sería el año 4772.


   Además, los mayas de la reseca península del Yucatán tienen cosas más importantes en qué pensar que en 2012.


   “Si fuese a una comunidad maya y le preguntase a la gente qué pasará en 2012, nadie tendría ni la menor idea”, dijo José Huchim, arqueólogo maya del Yucatán. “¿Qué el mundo se va a acabar? No me creerían. Hay preocupaciones más reales, como la lluvia”.


   La civilización maya, que alcanzó su período de mayor esplendor entre 300 D.C y 900 D.C., tenían muchos conocimientos astronómicos.


   Su calendario empieza en 3.114 a.C y divide el tiempo en períodos denominados baktuns. El 13 era un número importante, sagrado para los mayas, y el 13 Baktun culmina alrededor del 21 de diciembre de 2012.


   “Es un aniversario especial de la creación”, explicó David Stuart, especialista en epigrafías mayas de la Universidad de Texas en Austin. “Los mayas nunca hablaron del fin del mundo. Sólo aludían a este futuro aniversario del Monumento Seis”.


   Si todo fuese mitología, se podría descartar, pero algunos admiten que los mayas conocían otro secreto: que el eje terrestre se balancea, cambiando ligeramente la alineación de las estrellas todos los años. Una vez cada 25.800 años, el Sol se alinea en el centro de la Vía Láctea durante el solsticio de invierno, cuando el Sol alcanza su punto más bajo en el horizonte.


   Eso sucederá el 21 de diciembre de 2012, cuando dará la impresión de que el Sol asoma en el mismo sitio donde se pone el centro brillante de la galaxia.


   ¿Otra coincidencia llamativa? “Mi pregunta es: ¿Con eso qué?”, expresó Phil Plait, astrónomo que produce el blog “Mala Astronomía”. Asegura que esa alineación no se producirá necesariamente en 2012 y que las estrellas distantes no ejercerán fuerza alguna que pueda afectar la Tierra.


   “Están haciendo lo imposible por encontrar algún elemento astronómico que encaje en 2012”, sostuvo Plait.


   El escritor John Major Jenkins dice que estudió durante dos décadas las mayas ruinas y que comprobó que los mayas estaban al tanto de esa alineación y la consideraban muy importante. “Si queremos honrar y respetar lo que pensaban sobre esto, tendríamos que decir que consideraban 2012 como cualquier fin de un ciclo, un momento de transformación y renovación”, manifestó.


   A medida que se popularizaba la internet, también se popularizó la noción de fecha fatídica, y algunos comenzaron a pronosticar para 2012 tragedias que los mayas jamás vislumbraron.


   El escritor Lawrence Joseph dice que unas tormentas explosivas en la superficie del Sol que ocurren cada 11 años podrían cortar el suministro eléctrico de Estados Unidos durante varios años y desatar escasez de alimentos y de agua, así como un verdadero derrumbe de la civilización, pero agrega que las tormentas de 2012 podrían ser insignificantes.

El Apocalipsis tan temido. Un programa del History Channel llamado “Descifrando el pasado: Apocalipsis de 2012, el fin de nuestros días” plantea que una alineación galáctica o disturbios magnéticos podrían desatar un “cambio en los polos” de la Tierra. “El manto terrestre se modificaría en cuestión de días, si no horas, cambiando la posición de los polos norte y sur y causando un desastre mundial”, dice el narrador.

   La idea, aparentemente, se origina en los pensamientos de un francés del siglo XIX: Charles Etienne Brasseur de Bourbourg, un sacerdote que se dedicó a la arqueología y quien habría hallado estas profecías en textos mayas y aztecas antiguos. Su tesis nunca fue tomada muy en serio.

   Los científicos dicen que, a lo sumo, los polos pueden cambiar ligeramente de posición a lo largo de millones de años y que no hay indicio de que ese proceso vaya a comenzar en 2012.

   Es más, un tsunami que azotó el Indico en 2004 y mató a 216 mil personas en varios países, provocó un corrimiento de entre cinco y seis centímetros del eje del planeta.



FUENTE: La Capital Diario (11-10-09)



jueves 3 de septiembre de 2009

CON LAS ALITAS ROTAS



Brian entró con el policía hasta la habitación dónde los dos se detuvieron. El poli le sacó las esposas y me miró. Le pedí que, por favor, esprara fuera.

Brian se sentó frente a mí del otro lado del escritorio. Yo estaba tomando mates y le ofrecí. Se le iluminó un poquito la cara y me lo aceptó. Me dijo "lo que daría porque fuera una Coca Cola". "Vos ¿no tomás Coca?"
Me hizo reír.

- Estoy a dieta y solamente tomo agua saborizada con gas.

- Eso no es gaseosa!!! No hay nada como una coca...

- Vos tomás mucha coca, Brian?

- A veces.

Brian tiene 16 años. Pero el cuerpo de 18. Es morocho, alto, de espaldas amplias, manos grandes, con algunas cortadas y razguños en la cara... me mira estudiándome, pero yo ya lo sé.
Por lo general no me toman en serio por mi edad, piensan que me van a pasar, como creen que pueden pasar a todos.
La mayoría está cansada de contar su historia. Otros, como Brian, se han armado una pelicula, de la que son los protagonistas.
Me cuenta de su papá que nunca lo reconoció, pero ahora va a hacerlo, le están tramitando el nuevo DNI con su nuevo apellido.

- ¿Qué sentís sobre eso?

- Qué siento?

- Sí, que te parece. Vas a tener el apellido de tu papá...

- Y sí, él nunca me dio nada, ahora me tiene que dar el apellido. Me está tramitando el DNI...

- Brian, el DNI te lo está tramitando tu mamá...

Mira el techo y no responde. Veo sin mirar como se restriega las manos... está jugando con un clip. Agarro otro clip, de los que se quedaron desparramados por el escritorio y también me pongo a jugar.
Cuando vuelve a mirarme se da cuenta que estoy jugando y mirando lo que hago sin mirarlo a él.

- Mi viejo está con una mina que tiene un hijo. A mí nunca me dio nada pero el pendejo tiene zapatillas Nike, de esas de $200...

- Te jode?

- Claro, el único hijo que él tiene soy yo... Y encima me dijo que me iba a ir a visitar y no fue...

- (cara de pregunta)

- Mi mamá tampoco fué...

- Por qué pensás que no fueron?

- A mi viejo no le importa. A mi mamá la tengo cansada... igual es la primera vez que entro acá, no sé porqué tanto lio.

- Querés hablar de eso? Tenés casi 30 causas.

- Sí, vos las viste?

- No, no las ví, pero sé.

Entonces se endereza un poco en la silla y me empieza a contar su película. Una de robos, corridas, policías, detenciones, consumo de drogas y alcohol, tiros... Le cambió la voz, el ritmo del relato, todo.
Lo cuenta como si lo viera. Se le iluminan los ojos y casi se podría decir que lo disfruta. Lo dejo que hable, no más de 3 minutos.
Me río y se detiene mirándome.

- Porqué en tu historia estás siempre solo?

- No, una vez estaba con mi hermanito, y él me dijo que ese señor me estaba mirando... yo le dije que se quedara en el molde, que yo me llevaba la silla y el viejo no iba a decir nada.

- Ese fué el que después, se me apareció, sin que yo hubiera hecho ninguna... me estaba portando bien... y me viene con que le había robado una bicicleta. Y viene así, todo sacado, y me empieza a verduguear, entonces yo le pegué y el viejo sacó una navaja. Me apuñaló en la pierna.

- Estuviste en el hospital?

- Sí, me cosieron y estuve una semana.

- Te hicieron otros estudios?

- No sé, no me acuerdo.

- Te fue a cuidar tu vieja?

- Nah, mi vieja fue cuando la llamaron y después desapareció.

- Si salieras, te irías a la casa de tu vieja? Donde estabas viviendo?

- Nah, a lo de mi vieja ni loco... estaba en casa de un amigo, alquila así una pieza con cocinita y baño...

- Y por qué no a lo de tu vieja?

- Porque mi vieja me fajaba, viste, y se re emocionaba... le gustaba. Pero ahora no me dejo pegar, ya no puede...

- Brian ¿qué pensás hacer de tu vida?

- Nada, me voy a volver al pueblo y ya tengo trabajo, me voy a portar bien, no voy a hacer ninguna y ahora con lo del cambio de apellido quedo limpio...

- Te van a dar el DNI nuevo, pero las causas también se van a cambiar de apellido. Vas a tener las mismas causas. Además en el pueblo ya te tienen re fichado los canas...

Mira de nuevo al techo, pensando.

- Sí, pero...

- No, las causas te van a seguir y los canas te conocen la cara. ¿Dónde vas a trabajar?

- Y, no sé, hay una metalúrgica allá...

- Y te van a tomar. Menor de edad, con 30 causas, escolarizado hasta 4º grado...

- Bueno, si no es ahí, va a ser en otro lado...

- Antes pescabas, vas a volver a pescar?

- Si...

- Te gusta pescar?

- No, pero es lo que hay...

- Te quedan, si te cuidás, 60 años por delante. Te ves todo ese tiempo pescando?

- No! Ni loco!

- Y que vas a hacer?

- ¿Cuántos años tenés?

- Treinta.

- Parecés de 25... (sonrisa).

- Brian, no me estás conquistando. Y no me vas a pasar.

(se rie)

- Qué pensás hacer el resto de tu vida?

- Yo qué sé, ahora lo que quiero es salir de ahí. Quiero mi libertad. Hace 2 semanas que estoy encerrado y ya sé lo que es... no voy a volver.

Dejo el clip en la mesa y lo miro.

- Y cuándo no encuentres trabajo? Cuando tu vieja te vuelva a decir que no te quiere en su casa, cuando estés solo de nuevo? Tu familia no va a aparecer de golpe. Hace desde los 13 años que andás de un lado para otro solo... entonces? Que vas a hacer cuándo te quieras comprar algo y no tengas plata?

- Nada, no sé...

- Nada, no. Hasta ahora salías a robar... porqué esta vez no?

- Porque no quiero volver y antes me gustaba robar, ahora no.

- Ah... ¿que pasó con la escuela?

- No me gusta estudiar. Nunca me gustó.

- Por qué no te gustaba?

- Me vivía peleando. Además me costaba, no entendía nada.

- Y te peleabas porque no entendías.

No responde, mira el escritorio.

- Ahora más o menos leo bien. Pero solo. Anoche me leí como dos hojas...

Le pregunto de qué le gusta leer. "De fútbol", "de Maradona".

- ¿Qué películas te gustan?

- Las de Van Dame, de acción, de tiros, las de rápido y furioso...

- Vin Diesel.

- Qué?

- El actor, el pelado, se llama Vin Diesel...

Me mira como si no entendiera.

- Viste los 11 pecados capitales?

- Los 7 pecados capitales.

- Esa que el tipo los va matando...

- La que trabaja Brad Pitt.

- Sí, esa, la viste?

- Sí, la ví.

- Qué vas a hacer Brian? Vas a esperar a que te suelten sin cambiar nada o querés algo distinto?

- No sé, vos me podés sacar? Me dijeron que vos me ibas a mandar a otro lado... el tipo del Juzgado me decía que yo tengo problemas con las drogas...

- Y vos pensás que lo tenés?

- Nah, yo no me drogo todo el tiempo...

- Y alcohol, tomás alcohol?

- Ah, eso sí... nos juntamos con los chicos y quedamos todos re tirados.

- Que más consumís?

- Pastillas y Marihuana. La marihuana no hace nada, pero las pastillas te dejan frito... y si las mezclás con alcohol peor... pero la última vez, corría y me reía. Le decía a los canas, no me van a agarrar...

- Y te agarraron?

- Sí y me pegaban y yo me reía, pegame más le decía (risa), no me dolía nada... no te duele, te pegan y no te duele...

- Y al otro día?

- Ah, ahí si, parece que te cagaron a palo...

- Porque te cagaron a palo.

(risas)

- Y vos me vas a sacar?

- El tratamiento dura un año... y los primeros meses tampoco vas a poder salir. Si buscás la salida fácil, no es esta. Es más difícil que la primera.

- Y en qué me beneficio yo?

- Podés cambiar tu vida, dejar de consumir, aprender un oficio, hacer un proyecto de vida... pero solamente si querés.

- Pero es un año encerrado, llevo 2 semanas y me vuelvo loco.

- Bueno, no es una cárcel, es una casa, no es lo mismo. Pero no es fácil.
Además, si volvés a caer y con 18 años, se te van a caer las causas viejas encima.
Capaz que por no perder un año ahora, dentro de un par de años, te comés 5.

- Sí, pero es un año...

- Pero no mires ahora, pensá a más largo plazo.

- Yo vivo el presente.

- Y el presente te trajo hasta acá. ¿Tenés idea que querés para tu vida? ¿Qué soñás?

- No sé, yo ahora quiero salir. Y si voy ahí me voy a escapar.

- Bueno, ya te dije, esto es solamente si a vos te interesa. Sino no te voy a obligar, es tu decisión.

(Juega con el clip) Tiene las manos gastadas, lastimadas, los nudillos se destacan grandes y con cicatrices. Tiene las manos de un hombre. O de un chico que ya pasó demasiadas cosas.

- Mi viejo va a ir el fin de semana y me va a sacar.

- Tu viejo no puede sacarte, es decisión del Juez...

- Yo lo voy a "sicologear" y me va a sacar.

Me río.

- O sea que lo vas a manipular...

- No...

- Acabás de decirme que lo vas a "sicologear", es decir, que lo vas a hacer sentir culpable, para que firme que te lleva a su casa. Donde vos sabés que no te va a tener, así que a los dos días vas a estar en la calle de nuevo... no?

(se sonríe)

- No, bueno, sí... pero no así tan "malditamente"... (pero no deja de sonreir).

- Bueno Brian, entonces no te interesa?

- No, prefiero esperar allá ¿cuánto más me van a tener? tienen que soltarme.

- La verdad, es que no sé, lo decide el Juez.

- Y sí, va a ser menos de un año...

- Seguramente, pero si volvés a caer, te van a traer de nuevo acá.

- Nah, no voy a caer. Me voy a portar bien.

- Eso espero. Pero bueno, ¿sabés qué?, si te sueltan y querés venir a hablar, podés venir igual.

- Ah, eso estaría bueno. Y te traigo Coca Cola, como debe ser.

- Me gustaría que vengas a charlar cuando tengas ganas.

- Dale.

- Che, si caigo de nuevo me vas a atender vos?

- Vamos a intentar.

Le di un beso, abrí la puerta para que entrara el policía que esperaba de pie en el pasillo. Se acercó, le puso de nuevo esas esposas cortitas, que parecían chicas para sus manos.
Mientras se iban medio dio vuelta la cara y me miró.

Espero que aprenda a volar solo. Sino ya regresará y veremos como emprender el viaje juntos.



domingo 16 de agosto de 2009

EN EL AMOR TODOS SOMOS CHICOS

No sé si reirme o llorar... hoy tuve oportunidad de ver como una pareja se desgranaba enfrente de mi nariz. Casi escabulléndose entre mis dedos como la arena más fina del mar más celeste...

Por un lado me dio ternura (ya luego entenderán por qué), por otro lado sufría a la par... algunas cosas me dieron risa... siempre sin perder de vista lo que realmente ocurría e intentando, desde afuera, ayudar.


Hoy, como decía, me encontré en el MSN con una "nueva pequeña amiga".

Lo de nueva, es porque efectivamente hace poco que nos conocemos.
Lo de pequeña es porque a pesar de que no tenemos mucha diferencia de edad, 6 años pueden bien ser un abismo insondable.
Lo de amiga es porque cuando se comparten ciertas cosas, el sentimiento es instantáneo.


El caso es que mientras leía un montón de blogs para darme idea sobre qué escribir en el mío, me saltó el mensaje de ella. Digamos que se llama "M" (mi vida está llena de "M's" me parece).
Curiosamente, los blogs que miraba eran todos de minas hablando mal de los tipos o de tipos hablando mal de las minas.
No se dan una idea como proliferan esos blogs. Otra cosa que me llamó la atención es la cantidad enorme de visitas que tienen!!!
Es sorprendente el resentimiento y las reservas que nos tenemos entre hombres y mujeres!!!
¿Cómo puede ser que los blogs con más éxito sean sobre mujeres que se ríen (o putean) de (a) los hombres o viceversa? ¿Qué nos pasa?

ALUCINANTE.


Aún así, tengo que reconocer que algunos de los/as escritores/as despliegan sus puntos de vista con un humor espléndido. Incluso algunos escriben maravillosamente bien.
Pero no deja de ser lo que es. Es más, uno de los blogs, es sobre mujeres que no quieren compromisos. Una especie de guía para mantener una amena relación con un hombre o mujer sin que "te aten" (esto último es una apreciación meramente personal).
Tengo que decir que leyendo los comentarios, me parece un blog muy respetuoso, donde las autoras tienen súper claro que la idea es hacer su vida tal y como ellas la quieren y no "andar cagando a los demás".
Más allá de que no comparto el deseo, me parece muy bien escrito, piola, respetuoso (again) y con un sentido del humor estupendo (chapeau).

Bueno, como decía, estaba navegando y buscando ideas... caí en unos cuántos sitios buenos (otro muy bueno es uno en el que la autora replica (refleja) posts de otros blogs), cuando mi amiga me abre el mensaje.

Estaba muy triste porque se peleó la semana pasada con el novio.
No voy a transcribir la conversación porque sería un atentado a su privacidad. Pero lo cierto es que se habían peleado por una pavada (reconocido por ella), ella se había "sacado" y lo echó de su casa. Pasó una semana ignorándolo y ahora se enteraba que el muchacho quería cortar.
Estaba desesperada. Deshecha. Su sufrimiento se podía palpar a través de las letras.
Realmente me partía el corazón.

¿Quién no recuerda esos primeros amores que te despedazan el alma? ¡Qué más da que haya pasado tanta agua bajo el puente! Uno se acuerda.


Sí, tuve que hacer de tripas corazón y decirle que no se echa a alguien por una pavada y se lo ignora durante una semana... tuve que decirle que esos rayes desgastan a cualquiera, tuve que decirle que metió la pata.

También así me enteré que "el masculino" no era el novio de oro, pero bueno, eso era previsible. Y ahí fue cuando empecé un poco a sufrir y otro poco a reirme.
Lo que se fue sucediendo fueron una suerte de infortunios propios de la edad.

Es decir, en idioma de los de mi quinta "pa'rriba": una sarta de pendejadas tras otra.
Ojo! Esto dicho con mucho respeto y cariño. ¿Quién a esa edad no hizo o dijo esas cosas?!

Y justo eso era lo que me daba risa y ternura. Era como ver a dos niños peleándose en la plaza por un baldecito...


Claro que lo que me hacía sufrir, era que no es un baldecito. Que los dos tienen sentimientos por el otro y que a esa edad se viven mucho más intensamente (así duelen también!).

El tema es que él le manda un mensaje al celular preguntándole como está ella, que le habían comentado que no estaba bien (sí, sí, espionaje entre los amigos que hacen de doble agentes!).


Me dice: Estoy temblando toda, que le pongo?

A lo que respondo: Decile que lo querés, que fuiste una tarada, que te perdone y que lo extrañás muchísimo.

Pasan los minutos y me dice: Ya está. Le dije que yo estaba muy mal pero que sabía que él estaba bien sin mí.

Imaginen por un segundo mi cara.


(WHAT A FUCK?????!!!!!!!)


Yo no había dicho eso! Le escribo: Para qué le pusiste eso????!!!!!
Y me responde: Porque él no sufre como yo, seguro que está genial sin mi...


Yo no lo podía creer. Es decir, el tipo se jugó a mandarle un mensaje y la mina se le planta en pie de guerra aunque esté llorando a lágrima viva... estamos locos!

Le digo: YA! ESCRIBILE QUE SOS UNA TARADA PERO QUE LO AMÁS, QUE TE PERDONE, QUE QUERÉS VERLO... y nada.


Su respuesta es: "Esperemos a ver que responde".


No saben mi locura. Caminaba sobre las paredes. Intenté explicarle que eso que le puso, sin lágrimas, era una declaración de guerra. Que se apresurara a cambiar de tónica, que no esperara, que lo llamara. Nada.

Obvio, el muchacho le contestó que él tampoco estaba bien, pero que lo mejor para los dos era no estar más juntos, que no podía vivir así.


Ahí la nena me hizo caso y le puso que iba a estar para él si lo pensaba mejor porque ella lo amaba, pero que iba a respetar su decisión.


Pero claaaaaro, cinco minutos después lo estaba llamando y estaban DIS-CU-TIEN-DO.
A posteriori, montó en cólera y empezó a decirme que "ojalá que haga lo que siempre hace, siempre se arrepiente y vuelve... y yo lo voy a mandar a cagar!"


A la mierda.

Yo leía y no sabía si reirme o llorar con ella. Y entonces me sentí Yoda.
Sentí que estaba a años luz de todo eso. Recordé escenas pasadas en las que yo protagonizaba esas contradicciones, esos cambios de humor, esas respuestas efervescentes y caústicas. Recordé incluso "la única vez" en la que estrellé un adorno de cerámica (de esos horribles que te regalan cuando sos chica) contra una pared en un ataque de rabia (hey! a no juzgar... fue el día que me enteré que mi novio desde hacía 7 años llevaba 1 año poniéndome los cuernos! Tendría que haberlo matado! y sin embargo ni siquiera le apunté a él...).

Y mientras me reía en plan "superada", me fui acordando de un montón de discusiones estúpidas, de arranques de locura, de agresiones innecesarias, que no eran de la década anterior, sino de hace algun(os) año(s).

No aprendemos.


Me explico mejor: Aprendemos que algunas cosas no se dicen. Sabemos que ciertas cosas no se hacen. Vamos controlando algunos impulsos, nos detenemos un poco más a pensar... pero cuando amamos, cuando amamos de verdad, somos unos auténticos imbéciles.


Los sentimientos se nos escapan fuera del cuerpo convertidos en torbellinos torpes que se lo llevan todo por delante.
Y de pronto recordé a esa amiga que me gana en unos 20 años y las peleas que me cuenta con lujo de detalles entre ella y su novio.

No, no aprendemos. Cuando amamos tenemos una regresión en nuestro raciocinio. Y, es probable que esté siendo generosa... puede ser que perdamos la cordura y la maduréz por completo.
Nos ciega el orgullo, el enojo. Nos separa un "sos vos o yo".

Y no sé en qué momento de la discusión de una pareja se traza esta línea.

Cuando dejamos de ser "una pareja" discutiendo y pasamos a ser "vos y yo" (?).


Cuando se vuelve, una boludéz, una cuestión de supervivencia (?).


Cuando un "me estoy muriendo por vos" se transformó en un "hijo de puta, él está genial sin mí" (?).


Debe existir ese instante... debe poder verse, pero ¿cómo evitarlo?. ¿Cómo no pisar el palito de la bronca desbocada?. ¿Como ignorar la pulsión homicida que nos produce que la persona que más amamos en el mundo no esté lastimando?.

Si mal no recuerdo, mi amiga "M" probablemente esté de nuevo a los mimos con su novio en una semana o dos... porque a esa edad, la vida se vuelve irrespirable sin "él".
O no, también él es parte en todo este comportamiento, una parte con voz y voto de la que no puedo hablar porque no lo conozco.


Pero al margen de eso, me di cuenta lo sencillo que es verlo todo en cámara lenta cuando le está pasando a otro... como destacan los errores, los desvarios, las manías y locuras, cuando se ven desde afuera.


No obstante, también me percaté de que como siempre digo, cuando un hombre y una mujer se enfrentan (
Enfrentar: 1. tr.
afrontar ( poner frente a frente). U. t. c. prnl. -R.A.E), la comunicación se metamorfosea hasta volverse inequívocamente confusa. Y no sabemos cómo, pero empezamos a malentendernos y a decir cosas que no sabemos cómo llegaron a nuestros labios. Los pensamientos y sentimientos se convierten en un idioma que somos incapaces de traducir y nos vemos sumergidos en una maroma de sensaciones que solo desembocan en impotencia y frustración.

Claro, esto es siempre que nos enfrentamos en vertical... en horizontal, irónicamente, solemos entendernos mejor y hablar el mismo idioma, no?




domingo 2 de agosto de 2009

EL CELULAR DE HANSEL Y GRETEL

por Hernán Casciari

Anoche le contaba a mi hijita Nina un cuento infantil muy famoso, el de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm.

En el momento más tenebroso de la aventura, los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer.

Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: 'No importa. Que lo llamen al papá por el celular'.

Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general- si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años.

Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.

Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.

Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.
¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un celular en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.

¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?.

La Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las viejas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.

Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.

Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.

Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.

Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.

Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.

Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.

Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.

Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa.

La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler).

Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
M HGO LA MUERTA,
PERO NO STOY MUERTA.

NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCES.
BSO.


Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían sentido, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil' de Movistar.

Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados.

La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el Messenger.

La famosa novela de James M. Cain -'El cartero llama dos veces'- escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.

Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.

En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.

La bruja del clásico Blancanieves no consultaría todas las noches al espejo sobre 'quién es la mujer más bella del mundo', porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90 la conexión y 0,60 el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.

También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del Wi-Fi.

Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.

Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa. La telefonía inalámbrica -vino a decirme anoche la Nina, sin querer- nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.

Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?

No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá.
Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador.

¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.

Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.

Nuestras tramas están perdiendo el brillo -las escritas, las vividas, incluso las imaginadas- porque nos hemos convertido en héroes perezosos.

domingo 19 de julio de 2009

SAN LUIS UN EJEMPLO - PUEBLOS ORIGINARIOS

*** Cada vez que enciendo la TV en determinados canales, procuro cambiar rápido porque lo único que veo/escucho, son malas noticias.
Curiosamente hoy, no era yo la dueña del control remoto, como suele suceder en una casa con más de un habitante. Y aún más extrañamente, no me arrepentí del hecho. Por primera vez en mucho tiempo, me sentí felíz de estar sentada frente a la TV...
No voy a decir en qué canal, ni qué programa, porque la idea no es andar haciendo publicidad... además, creo que el hecho en sí que me ha traído hasta aquí, hasta mis hojas en blanco, es lo suficientemente movilizador, como para que todos los detalles adicionales, pasen a un segundo plano.
Creo que lo mejor será empezar desde el principio...

Hace más de un año atrás, a fines del 2007 o principios del 2008, me sentí conmovida por una noticia: La Provincia de San Luis (Argentina) decretaba la restitución de una parte de las tierras que pertenecían a los pueblos originarios de la región. A los indios, como les decimos en nuestro fuero interno; a los aborígenes, como corresponde decirles; a los indígenas, como se les dijo por muchos años. A los verdaderos dueños, como yo los pienso.

Esta parte de la historia de la que todas las personas sensibles nos avergonzamos un poco, esta parte de la historia que causó tanto dolor y sacrificio para los pueblos antiguos.
Esta historia que ha sido tan injusta y despiadada con ellos, tan ignorada por nosotros, tan minimizada por toda la sociedad descendiente de inmigrantes que conforman mi nación.

Parte de esa historia estaba siendo reconocida con hechos y no con palabras.
No podemos borrar lo que se hizo, ni sanar las heridas producidas. Tampoco podemos hacernos responsables de lo que hicieron nuestros antepasados, pero somos responsables de nuestro presente, de lo que podemos pensar, hacer y decir hoy. Y sin embargo, en gran parte del país poco es lo que se modifica respecto de este tema.

Hemos hecho y seguimos haciendo cosas que pretendemos que son "para su bien" y no los escuchamos, no buscamos entenderlos y luego los criticamos.
Me avergüenza decir que en mi ciudad, se les han hecho barrios tipo FONAVI. Bloques enormes de cemento en asentamientos urbanos o reservas alejadas de la zona de urbanización en las que viven en condiciones aberrantes, carentes incluso de cosas básicas como atención sanitaria decente, agua potable, escuelas dignas y un montón de cosas más que personalmente desconozco.

Entonces, obligamos a nuestros pueblos nativos a vivir en medio de una ciudad, lejos de su sol, sus estrellas, sus árboles, su horizonte despejado, su tierra... o, en caso de que no claudiquen, han de vivir en el campo, en condiciones paupérrimas. El resultado es que mueren de enfermedades, de inanición, desnutrición ó les matamos el alma.
Porque su alma está en la naturaleza y no encerrada entre 4 paredes.

Mi emoción de hoy, fue disparada por un documental. Este año, en la Provincia de San Luis, luego de la restitución de las tierras a los Ranqueles y los Huarpe (nada más y nada menos que 6.800 has.) Se inauguró la segunda etapa de esta medida tomada por el Gobernador de dicha Provincia.
En esta etapa, se preveía la construcción de una Escuela, un Hospital y un Centro de Recreación para la comunidad.

En la Escuela, podrán acceder a la educación que todos recibimos, pero también aprenderán su lengua nativa.

En el Hospital, tendrán todo lo que se necesita en cualquier nosocomio, pero además será regentado, administrado y atendido por miembros de la comunidad. De esta manera, se aseguran por ejemplo, que las madres puedan tener a sus hijos según sus costumbres, sin sentir en ningún momento la mirada prejuiciosa (e ignorante) de nadie.

En el Centro de Recreación, además de las típicas actividades de cualquier centro homónimo, se impartirán actividades relacionadas específicamente a la cultura de estos dos pueblos (artesanías, música, poesía, etc).

No obstante, lo que me llamó más la atención, es que todas estas construcciones, no se han llevado a cabo con ligereza. Aparentemente, los arquitectos encargados de diseñar el proyecto lo han hecho con la asesoría permanente de aquellos a quien va dirigido.

Es así que, las viviendas construídas para los ranqueles (ya se entregaron 24), contemplan el diseño antiguo de toldería, que antiguamente se realizaba con cuero de yegua y se cosía con los tendones de estos animales.
Y las viviendas para los huarpes, tienen techos con caídas de colores verdes, semejando los tejidos de juncos o ramas con los que techaban sus ancestros.

Éste quizás sea el detalle más sensible del proyecto. No solo proveerlos de una vivienda y los edificios absolutamente imprescindibles a día de hoy para el desarrollo de una comunidad. Sino también, que estos representen la forma de vida e idiosincracia del pueblo.
De más está decir que se han llevado a cabo las correspondientes instalaciones de luz, gas, telefono, agua potable, cloacas e incluso WI-FI.
Sí, porque aunque sean pueblos de costumbres, creencias y tradiciones antiguas, conviven en un mundo globalizado del que no han de quedar afuera. Ya que esta, es otra forma de incluírlos, de hacerlos una partecita más de nuestra nación.

He buscado con ahínco las imagenes del diseño de todo el proyecto y no las he encontrado. Me parecía interesante compartir con todos, los detalles que aquí explico, más no he dado con ello.
Así también he buscado el video del documental que se emitió hoy, dónde se pueden apreciar algunos de los cambios del antes y ahora. Además de que alli salían los diseños de las viviendas huarpe que aún no se han entregado, pero supongo que la velocidad de los demás para subir estas cosas a internet, no excede a mi urgencia.
De tal manera, que se los debo. Lo buscaré más adelante a ver si doy con ellos.

Lo único que sí encontré es una foto de una de las viviendas ranqueles que se entregaron y que creo, habla por sí misma...


Esta ha sido una buena noticia para mí. Finalmente un proyecto en mi país del que me siento orgullosa. No sólo porque lo considero un acto de justicia, sino porque por primera vez, el "perdón" que sale de nuestra boca es acompañado por un acto que lo respalda.

No quiero, ni es mi intención hacer proselitismo. En primera instancia porque no soy una gran conocedora de la política o de los políticos de mi país. En segunda instancia porque le tengo mucho resquemor a esta raza de argentinos que nos vive defraudando. Y en tercera instancia, porque es mi blog y "no se me da la gana...".

Pero sí hay algo de todo esto que me parece destacable: A la par que se cumple con este proyecto que me llega tan a lo profundo del alma, sé que la Provincia de San Luis no está recibiendo por parte de la Nación más que migajas que son las que "presuntamente" corresponden a la Coparticipación.

Entonces me pregunto: En aquellas provincias que perciben más dinero a través de esta vía ¿qué están haciendo?

Espero que este proyecto sirva de ejemplo para el resto de los gobiernos provinciales, que la Sra. CFK se entere que los aborígenes también votan... y no sólo eso: muchos de los que no somos aborígenes, los amamos, los respetamos y queremos una mejor vida para ellos. Pero no la que nosotros les elijamos, sino la que ellos anhelan.

Mi sueño es, que todas nuestras voces sean oídas. Que todo aquél que tenga algo que decir sobre este tema, lo diga desde su pequeño espacio. Y que algún día no muy lejano podamos reconstruir todas esas naciones que nuestros antepasados destruyeron.

El pasado no es nuestra responsabilidad, pero el presente y el futuro, sí lo son.

Un abrazo de corazón a corazón para todos mis hermanos aborígenes de San Luis y enhorabuena por la llegada de un acto tanto tiempo esperado y tan merecido.


*** La bandera Mapuche, que ondeó en los ritos y celebraciones de San Luis se debe a que los mapuches se dividían en diferentes grupos según el territorio que ocupaban, se postula que en un principio se trataba de pueblos diferentes unidos por el idioma, entre ellos:

Los Pehuenches (En mapundungún: "Gente del pehuén"). Se considera que eran una parcialidad de los huarpes que vivía de la caza y la recolección de semillas de pehuén (Araucaria araucana).

Y los Ranqueles (rangkülche: gente de las cañas), población mixogénica con orígenes het (o pampas antiguos), pehuenche e incluso "huincas" (caucásicos) principalmente a través de las cautivas tras los malones y en menor grado por hombres de con orígenes caucásicos (como los hermanos Pincheira, o como el coronel Baigorria). Los ranqueles, sobre todo en tiempos de Calfucurá fueron los principales protagonistas de las "Guerras contra el huinca" entre 1580 y 1880 en el actual territorio argentino.